Annecy en Francia, ciudad moderna y medieval

#SoyViajero

– Olivier Pradet –

Aunque para algunos es la Roma de los Alpes por su cultura religiosa… y para otros es la Venecia francesa por los canales que la rodean, la verdad es que Annecy no necesita comparaciones pues ha construido su propia identidad. Esta es una ciudad que a pesar del paso de los años aún conserva su estética medieval.

A Annecy se puede llegar desde Paris en un viaje de 4 horas en tren de gran velocidad –TGV-, también desde Ginebra, en un recorrido de 40 km por carretera.

Ubicada entre Ginebra y Lyon, es la tercera ciudad más grande de Francia, y es hoy un importante centro turístico, cultural y económico, estableciendo un eje estratégico entre Italia, Suiza y el país Galo.

Enmarcada entre las montañas prealpinas y bañada por tranquilos canales de agua, esta pintoresca ciudad se presenta como un paraíso escondido… que se disfruta desde sus pequeñas calles peatonales entre el perfume de las flores que adornan sus puentes y jardines.

Fotografía de Olivier Pradet

Durante la mayor parte del año Annecy es un destino tranquilo, que invita a un viaje interior, donde cada quien le da el ritmo que desee a su estadía. Puede ser un paseo romántico que incluya una caminata por el centro de la ciudad, pasando por el muelle de la isla –Quai de L’lle- hasta la calle de la república y el canal de agua –Le Thiou- que juguetón se esconde de sus visitantes bajo los puentes medievales para luego aparecer a la vuelta de la esquina

Fotografía de Olivier Pradet

En ese recorrido por la orilla del canal se puede observar, rodeado por dos brazos de agua, un pequeño palacio del siglo XII -Palais de I’isie- el monumento histórico más fotografiado de la ciudad. Éste sirvió de palacio para el gobernante o Chatelain del lugar,  luego también de sede administrativa local y en algún momento incluso fue cárcel. Recientemente fue transformado en centro de promoción de la arquitectura y patrimonio local.

Al final del canal se encuentra el lago, rodeado de montañas, cuyas cumbres nevadas en invierno se confunden con el cielo. En torno a él se encuentra variadas ofertas para navegarlo, bien sea alquilar una barca con remos o pedales, contratar un barco con motor o hacer un crucero en uno de los tres grandes barcos que brindan este servicio, que incluye almuerzo o cena abordo.

Al atardecer, la puesta de sol puede ser encantadora desde una terraza en algún restaurante del centro de la ciudad, o de los cafés al borde del canal. En la noche, un tono más romántico invade el ambiente con los faroles encendidos en las calles empedradas entre el susurro discontinuo de las numerosas fuentes al pie de las arcadas. No se sorprenda si por momentos tiene la impresión de estar caminando en el pasado.

Esta es Annecy, mi ciudad… donde lo antiguo se confunde con lo moderno.

Fotografía de Olivier Pradet

Antes de terminar, algunos datos de interés: El primer sábado de agosto se organizan y presentan los fuegos artificiales más grandes e impresionantes de Europa, que reunen en una noche a más de 150 mil personas.

En los alrededores de Annecy se encuentran varios atractivos tales como Chamonix, situada al pie del célebre Mont Blanc y también numerosos monasterios y castillos entre los que se destacan por su particular belleza, los fortines de Menthon Saint-Bernard y de Ripaille, al borde de lago de Leman.

Fotografías de Olivier Pradet

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