Observación de aves en Colombia, un buen camino para el turismo

A partir de hoy, y cada 15 días, compartiré con los lectores de QueLlevar.Travel mis impresiones sobre viajes y destinos. En esta ocasión no contaré mis experiencias en un viaje; más bien me referiré a una actividad que desde hace pocos meses me empezó a cautivar: la observación de aves.

Hace tiempo vengo oyendo hablar de este tipo de turismo, y solamente cuando recientemente pedí prestados unos binóculos y me desconecté del mundo en el norte del Tolima, comprendí por qué aquellas personas que se acercan al avistamiento de aves no lo abandonan.

No me atrevo siquiera a afirmar que soy un novato. Lo único que hice durante varios días de las vacaciones fue caminar por trochas y poner atención a los cantos de los pájaros que brotaban de los árboles. Miraba con atención entre las hojas y de repente algún ave salía disparada o llegaba a posarse sobre alguna rama.

Garrapatero

Cuando lograba ver claramente algún pájaro con los binóculos, trataba de tomarle foto. Esto no lo conseguí con éxito, pero me gustó intentarlo.

Luego de regresar a Bogotá me puse a buscar información sobre las posibilidades tan grandes que tiene Colombia para convertirse en uno de los mejores destinos de avistamiento de aves. Tenemos mucha suerte porque en Colombia habitan más de 1.900 especies de pájaros, y el nuestro es el país con mayor diversidad de aves en el planeta.

¿De qué sirve poseer el 20 por ciento de las especies de aves que existen en la Tierra? La respuesta está en el turismo, una industria que ya superó al café, a las flores y al banano en la generación de divisas y que en ese aspecto sólo está detrás del petróleo.

Esta es una gran noticia y nos debe hacer reflexionar sobre lo que queremos para Colombia en términos de turismo. Siempre he creído que es preferible no recibir tantos turistas, sino concentrarnos en atraer a aquellos que cuidan el medio ambiente y aprecian la cultura local.

Cucarachero

Y si además de cuidar nuestros paisajes estas personas dejan más dinero que los pasajeros comunes y corrientes, mucho mejor. Este es justamente el caso de los observadores de aves o pajareros. Se estima que la observación de aves genera 32.000 millones de dólares en el mundo.

Las cifras son estimulantes: entre 2.500 y 3.000 dólares gasta un turista de avistamiento de aves por visita, y uno de estos recorridos especialmente diseñados para ellos dura, en promedio, 10 días.

Reinita

Todo esto debe animarnos a promover a Colombia como destino de avistamiento de aves, tal como lo han estado haciendo el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y ProColombia. No obstante, tenemos que ser conscientes de que de nada sirve divulgar en el extranjero que somos el país con mayor número de aves del mundo si no conservamos su hábitat.

Como bien lo advierte Guillermo Gómez, fotógrafo de aves y gerente de El Cantil Ecolodge, en Nuquí (Chocó), “la gente descubre que donde el estado de conservación del bosque es bueno ve más aves y especies muy interesantes, muchas por vistosas y otras por escasas”.

Por eso invito a los lectores de QueLlevar.Travel a que entre todos defendamos el medio ambiente. No se trata de una cuestión puramente romántica; lo que aquí está en juego es el futuro de territorios que ahora, en el escenario del postconflicto, se ven forzados a encontrar maneras de desarrollarse adecuadamente.

Canario Costeño

Sé de casos de campesinos en Risaralda que hasta hace unos años talaban árboles para sobrevivir pero que con el paso del tiempo se dieron cuenta de que era mejor negocio conservar los bosques nativos. Ellos comprendieron que los pájaros solamente van a estar ahí si encuentran el alimento que les gusta, el que les dan los árboles. Y se concientizaron de que los viajeros vienen y les pagan bien; pero sólo si pueden ver esas aves que muchas veces no se aprecian sino en Colombia.

Related

JOIN THE DISCUSSION

error: Content is protected !!