El paisaje cafetero visto desde un tranquilo vuelo en globo

Fotografías de Juan Uribe

En un globo que despega de Montenegro, en el departamento del Quindío, se aprecian paisajes inolvidables en los que guaduales y cafetales son protagonistas.

Aunque me producen temor las alturas, encuentro irresistible subir lo más que pueda en algún sitio para ver otra perspectiva de las cosas. Desde arriba se perciben detalles que a veces suelen pasar inadvertidos a nivel del piso. En el caso de mi viaje en globo sobre Montenegro, en el Paisaje Cultural Cafetero, me sorprendió comprobar lo verde que es el departamento del Quindío.

No solamente disfruté observando desde 700 metros sobre el suelo esta tierra del centro de Colombia, sino que gocé con la variedad tan grande de tonos que tiene: están el verde intenso y claro de las hojas de plátano; el casi amarillo de los guaduales despeinados; el matiz más oscuro de los cientos de matas de café…

Montar en globo tiene mucho de incertidumbre. Como dice el capitán Amancio Sánchez, quien dirigía el aparato, se sabe cuál es el punto de partida pero no se conoce el punto de llegada. Esto sucede porque la nave de la empresa Globos Colombia siempre se mueve al capricho de la brisa.

El viento es un factor clave. De hecho, los vuelos se programan temprano por la mañana con el fin de evitar el mal clima. Si está lloviendo es imposible despegar debido a que las condiciones pondrían en peligro a los ocupantes.

Ya había quedado antojado de volar en globo hace un par de años cuando estuve en Yountville, en California, en el oeste de Estados Unidos. En esa ocasión madrugué y a las 6 de la mañana estuve listo en el lugar desde donde partiríamos, pero los reportes del clima nos dieron malas noticias.

Me alegro de que mi primer viaje en globo hubiera sido en el Quindío, una tierra que quiero tanto y por la que he hecho algunos de los viajes que más recuerdo. Por eso reviví en mi mente algunos de ellos cuando me encontré cerca de las nubes, en medio de un silencio que solamente se rompía por los comentarios de Amancio y de los otros dos turistas que nos acompañaban.

Allá arriba se oían el viento que acariciaba la cara y los fogonazos de los dos quemadores de gas propano que el capitán accionaba para calentar el aire que debía hinchar el globo.

Era fácil concentrarse en admirar el paisaje: los campos sembrados con plátano, guadua y café; los caminos destapados y sinuosos; los cultivos de aguacate; las fachadas blancas y los techos de teja de varias fincas. Imágenes que no se borran de la memoria.

Para leer más #HistoriasdeViaje de Juan, visite juanuribeviajes.com
Video del vuelo en globo tomado del canal de YouTube de Visitando Colombia

Related

JOIN THE DISCUSSION

error: Content is protected !!